Hay lugares que se visitan y otros que se sienten. Madeira es uno de ellos.
En medio del océano Atlántico, frente a las costas de África y perteneciente a Portugal, Madeira cautiva por sus paisajes exuberantes, su clima primaveral durante todo el año y una energía única que invita a desconectar del ritmo cotidiano para reconectar con lo esencial. Aquí, la naturaleza no solo se contempla: se vive.

Recorrer las famosas levadas, antiguos canales de irrigación convertidos en espectaculares senderos que atraviesan bosques declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es descubrir cascadas escondidas, miradores impresionantes y un silencio que transmite paz. Para los amantes del mar, Madeira ofrece experiencias inolvidables: navegar por la costa, practicar deportes acuáticos o embarcarse en una excursión para observar delfines y ballenas en su hábitat natural, una experiencia que emociona a viajeros de todas las edades.

La gastronomía es otro de los grandes tesoros de la isla. Los sabores auténticos de Madeira reflejan su identidad: pescado fresco y mariscos, la tradicional espetada preparada al fuego, el exquisito bolo do caco, frutas tropicales cultivadas en la isla y el incomparable vino de Madeira. Y, por supuesto, no puede faltar la emblemática poncha, la bebida más tradicional de la isla, perfecta para brindar al atardecer frente al océano.

Madeira es un destino donde el lujo no solo se mide por el confort, sino por el privilegio de despertar rodeado de naturaleza, respirar aire puro, contemplar el océano infinito y descubrir un ritmo de vida que invita a disfrutar de cada instante.
Porque, al final, quienes visitan Madeira no solo regresan con fotografías espectaculares. Regresan con recuerdos, emociones y una sensación de calma que permanece mucho después de volver a casa.

Nuestra recomendación
Para completar esta experiencia única, recomendamos alojarse en el exclusivo Savoy Palace, miembro de The Leading Hotels of the World. Su privilegiada ubicación frente al Atlántico, su excelente oferta gastronómica, su magnífico spa y sus elegantes instalaciones lo convierten en el punto de partida ideal para descubrir todo lo que Madeira tiene para ofrecer.
Viajar desde la Ciudad de México a Madeira resulta sorprendentemente sencillo. Nuestra recomendación es volar con Iberia a Madrid y conectar desde allí con un vuelo directo a Funchal, la capital de Madeira. El trayecto entre Madrid y Madeira tiene una duración aproximada de 2 horas y 40 minutos. Además, gracias a nuestro acuerdo con Iberia, nuestros clientes pueden aprovechar una atractiva tarifa 2×1 en Business Class, una excelente oportunidad para comenzar el viaje con el máximo confort.